Cómo sustituir el huevo con un plátano

Muchas veces tenemos recetas que queremos recuperar o vemos recetas que nos gustaría hacer pero llevan huevos, lácteos, etc. En el caso de los lácteos basta con sustituirlos por leches vegetales, la miel por melaza o sirope de agave… pero ¿cómo sustituimos los huevos?
Hay muchas formas de sustituir los huevos pensando en cuál es su función en la receta que queremos hacer. Por ejemplo en bizcochos y magdalenas el huevo nos sirve como estructura, como líquido, como emulgente, para que la masa una vez cocinada quede esponjosa y para ayudar un poco a que suba. Bien, sabiendo esto, ¿qué usamos en su lugar?
El método del plátano amarronado
Aunque hay muchas formas de sustituir el huevo, en este artículo veremos cómo hacerlo con la alternativa más fácil: el plátano amarronado.
Qué es
Consiste en sustituir los huevos por plátanos muy maduros que machacaremos a mano con un tenedor hasta hacerlos pulpa. La papilla resultante es pagajosa, untosa, rica en azúcares, aporta estructura, es cohesiva y nos sirve perfectamente para sustituir los huevos.
Qué necesito
Plátanos que estén muy maduros, con la piel ya amarronada, que se noten blandos al tacto. No pasa nada si por dentro se han amarronado un poco también, lo importante es que sean muy maduros, el típico plátano que se queda ahí y se pone blandurrio después de unos días.
Cuánto necesito
Para sustituir 1 huevo necesitas medio plátano grande muy maduro. Para 2 huevos 1 plátano entero. Y así se pueden sustituir hasta 5 huevos en algunas preparaciones dulces.
Con qué puedo usarlo
El método del plátano sirve para preparaciones dulces: bizcochos, magdalenas, cupcakes, bollos, panes dulces, tortitas, helados, etc.
El plátano le dará dulzor y un poco de sabor a plátano (también dependerá del resto de ingredientes).
Qué no hace el plátano
El plátano machacado no monta (como las claras de huevo) y no se cuaja (como unas natillas). Para eso necesitamos otros ingredientes que no cubriremos en este artículo.
Qué sí hace el plátano
Funciona de forma similar al huevo en bollos, bizcochos, magdalenas, tortitas, etc., ya que proporciona un poco de estructura, textura cohesiva, retiene la humedad, mejora la elasticidad de la masa y ayuda a que quede tierno y jugoso a la vez que dulce.
Cómo lo uso
Machacando con el tenedor el plátano hasta que se haga pulpa y usándolo en lugar del huevo.
Para que lo veáis mejor os hemos preparado un ejemplo práctico:
Magdalenas de naranja con pepitas de chocolate
Necesitaremos:
- 1 plátano muy maduro
- ¼ de taza de azúcar (blanco o moreno o panela)
- ½ taza de leche de soja (u otra leche vegetal)
- 1/3 de taza de margarina vegetal o un poquito menos si usas aceite de oliva
- 1 cucharadita de ralladura de naranja
- 1 cucharadita de vainilla (opcional)
- 1 taza y ¼ de harina de trigo normal
- 2 cucharaditas de levadura de repostería
- ½ taza de pepitas de chocolate negro (sin lácteos)
También necesitarás una bandeja para magdalenas y sus cápsulas o moldes de papel.

Aquí tenemos el plátano maduro que vamos a usar. Pélalo, córtalo en trozos y ponlo en un bol.
Prepara también la bandeja para magdalenas poniendo las cápsulas de papel en cada hueco y precalienta el horno, con calor arriba y abajo, a 200ºC.
Machaca el plátano con un tenedor y bátelo hasta obtener una crema espesa y untuosa, sin trocitos.

Añade el azúcar y la ralladura de naranja y sigue batiéndolo.
Mezcla en un bol aparte la harina con la levadura.

Ve añadiendo el resto de ingredientes (excepto las pepitas de chocolate) sin dejar de batir.

Agrega por último las pepitas de chocolate y mézclalo muy bien.
Vierte la masa en los moldes, llenándolos hasta las 3/4 partes de su capacidad y pon algunas pepitas de chocolate por encima.

Hornea las magdalenas a altura media, a 200ºC durante 15-20 minutos, hasta que hayan crecido y estén un poco doraditas.

Puedes comprobar si están hechas clavando una brocheta. Si sale más bien limpia (sin masa cruda pegada) es que ya están hechas. No abras el horno hasta que hayan pasado por lo menos 15 minutos.
Saca las magdalenas y deja que se enfríen (o por lo menos que se templen).

Y ya está, ya tenemos nuestras magdalenas sin huevo hechas y podemos disfrutarlas!!


Chef vegana, investigando la gastronomía vegana y todas sus posibilidades. En CreatiVegan.net subo recetas. En GastronomiaVegana.org subo tutoriales y artículos sobre ingredientes y procesos.

Hola!!me encanta la idea de no usar huevo.Exelenteeee!!!!!
hola! hace poco me descubrieron alergia a la leche y a la clara de huevo, asi que MIL GRACIAS por esto!! me estáis facilitando la vida, de verdad
Hola. Tenía entendido que el marrón es oxidación.
Quería saber si no es algo insana esa alternativa.
Gracias.
Hola Sari!
El amarronamiento de los plátanos se produce por pardeamiento enzimático, que provoca que los tejidos del plátano se vuelvan más blandos y se formen más azúcares. Se pueden comer perfectamente, aunque por su textura, más blanda, no suelen gustar. Pero se pueden aprovechar en recetas como esta.
Si el plátano tiene muy mal aspecto y huele mal, estará podrido, no «muy maduro» y eso sí que no se debe comer.
Un saludo!
Gracias por tan excelente recetas y consejos