Los melones son para el verano
La fruta es la reina de en primavera y verano, junto a hortalizas como el tomate. Un gazpacho a tiempo puede aportarnos la hidratación que perdemos con el sudor, además de ser una forma asequible y deliciosa de consumir verduras de temporada.
Durante el mes de mayo ya podemos ver melón de varios tipos en las fruterías, aunque los más sabrosos los encontraremos en los meses de más calor. En verano es un sabor imprescindible junto a su prima, la sandía. Las dos pertenecen a la familia curcubitácea, como los calabacines o el pepino, también muy refrescantes e hidratantes.
El melón contiene nada menos que un 90% de agua, además de vitamina A, vitamina E y vitaminas del grupo B. Es rico en minerales como el magnesio, el potasio, el fósforo, el calcio, el hierro y el sodio. Los más anaranjados, además, nos aportan betacarotenos. También es rico en fibra y muy diurético. En resumen: una fruta muy saludable.
¿Cómo elegir los mejores melones?
Es la eterna discusión: ¿cuándo está un melón en su punto? Cada persona tiene su propia opinión y gusto, pero si quieres un melón para comer «ya», presta atención a estos detalles:
- Elige uno de buen peso dentro de su tipo (que se note pesado para su tamaño).
- Observa la piel: debe ser uniforme y regular. Las rayas deben ser de entre uno y tres milímetros.
- Si está abierto, fíjate en que la pulpa sea firme. Debe ser algo más oscura en la zona en la que se encuentran las pepitas.
- Pálpalo sin miedo: no debe tener zonas blandas, pero el extremo en donde se encuentra el rabito debe oponer menos resistencia a la presión de las manos que el resto. Si esa zona está dura, el melón aún necesitará unos días para estar en su punto.
- Acerca la nariz: el olor nos puede dar buenas pistas. Si huele fresco y dulce es que podemos disfrutarlo ese mismo día.
¿Qué variedades de melón hay?
Hay muchos tipos de melón en el mercado, pero describimos los más frecuentes y fáciles de encontrar en la fruterías:
El melón piel de sapo
Es el más común en España, en donde se cultiva en grandes cantidades. Tiene forma ovalada y una piel gruesa y algo arrugada, de color verde o amarillento. Su interior es más bien blanco y compacto, y su sabor un poco dulce. Va perfecto en primeros platos, ensaladas, postres, helados, batidos y cócteles.
El melón cantalupo

Lo podemos encontrar todo el año, pero en verano estará más sabroso. Su forma es más bien redonda, y su color verde, con una corteza muy rugosa. Su carne es anaranjada, muy dulce y densa, además de aromática. Es la variedad que más se disfruta sola, en desayunos o entre horas, aunque también encaja en ensaladas.
El melón Galia

Redondeado, de tamaño pequeño (suele rondar el kilo) y de color entre amarillo y anaranjado, tiene una pulpa color verdoso que resulta dulce y jugosa. Se puede usar fresco acompañando a primeros platos y a recetas dulces o saladas.
El melón amarillo
Su piel es lisa y de color amarillo intenso, con un tamaño medio. Puede ser tipo amarillo canario (algo más redondo) o amarillo oro (de forma alargada). La carne de ambas variedades es blanca, dulce y crujiente.
Recetas e ideas con melón
Es una fruta barata y dulce, muy indicada para postres, meriendas y picoteos entre comidas. Aunque al natural es delicioso, resulta más versátil de lo que creemos:
- Helado de cantalupo y azahar: dos veces refrescante y muy fácil de hacer. Elige opción crema de hielo o helado cremoso, y a disfrutar comiendo fruta :)
- Ensalada de melón y menta: un entrante distinto que emocionará tu paladar, con además, ese toque de lima. Si te convence, probad una variante, la crema de melón y menta.
- Gazpacho de melón: si te van las sopas frías, esta versión del clásico gazpacho te enamorará.
- Smoothie de fresa y melón, para superar los días más duros del verano.
- Melón especiado: un postre aromático que combina el melón cantalupo y el tipo Galia.
- Chutney de melón: envásalo y te servirá de acompañamiento para tus platos durante todo el año.
- Sopa fría de melón y pepino con hierbabuena, un entrante muy fresco.

Trucos
Lo mejor es disfrutar el melón fresco, de la nevera. Si te apetece frío de verdad o tienes en mente hacerte un smoothie o una crema para tomar ya, prueba a meterlo en el congelador antes de utilizarlo.
Para conservarlo una vez abierto, lo mejor es cubrirlo con film transparente o bien en un táper. Si aún le falta un poco para estar en su punto, estará mejor fuera de la nevera.
El melón se puede congelar en pequeños trozos, quitándole la piel y las semillas. Aunque su textura cambia, puede estar más de seis meses en el congelador, para usarlo poco a poco.
Si te apetece algo refrescante a media mañana en el trabajo, lleva en un recipiente hermético el melón que más te guste. Si puedes, mezcla más de una variedad; córtalo en trozos para que sea cómodo comerlo y consérvalo en la nevera, si es posible; así será más apetecible aún.
El melón es una alternativa dulce para los más pequeños: dales una rodaja de un melón bien maduro y tendrán una merienda sana y deliciosa.

Consultora de marketing verde. Community Manager y redactora web especializada en sostenibilidad. Colaboro con agencias de comunicación y ayudo a pymes a mejorar su presencia digital. Escribo cuando puedo en mi blog. También formo parte del proyecto Día Mundial del Veganismo.

Los melones son mi fruta favorita, lo compro siempre que lo veo sea invierno o verano. Es una delicia de fruta.