Alimentos y platos veganos para hidratarnos en verano
Poco podemos hacer con el calor, además de quejarnos. En pleno julio por estas latitudes raro es el día que no se superen los 30 grados. Pero, desde la cocina se puede hacer mucho para sobrellevar las altas temperaturas. Y si de paso disfrutamos con el proceso de elaboración y sobre todo, con la degustación, mejor pasaremos el veranito, ¿no?
Ya os hablamos hace muy poco de desayunos fríos, de que el melón es la fruta del verano (con permiso de la sandía), de las sopas frías, de las ensaladas y los platos veraniegos typical spanish… y tampoco hay que perder de vista los socorridos hummus veraniegos ni las técnicas para triunfar haciendo helados veganos.
Con el calor todas las personas tenemos que hidratarnos lo suficiente y prestar atención a lo que comemos. El resto de consejos (no hacer deporte en las horas centrales del día, evitar la exposición directa al sol, etc.) suponemos que ya las manejáis. Por eso también sabréis que la población de más riesgo durante el verano son los/as más pequeños/as de la casa y también los/as más mayores.
Cada años los medios de comunicación repiten consejos para prevenir golpes de calor y trucos varios para no perder la cabeza con las altas, muy altas, temperaturas. Suelen ser muy generales, sobre todo en lo que alimentación se refiere. Que si hay que hidratarse bebiendo agua y evitando alcohol, cafeína y bebidas azucaradas, que si es recomendable consumir frutas y verduras, que si debemos evitar las comidas grasas y digestiones pesadas… Vamos, cosas que dicta el sentido común y la experiencia, poco más.
Por eso hoy os queremos dar alguna idea más para que la población de riesgo (niños/as y ancianos/as) esté lo mejor posible. La alimentación puede ayudar a prevenir los golpes de calor y, sobre todo, hacernos pasar más llevaderos estos veranos tan intensos.
¿Beber agua les aburre? Ideas para que lo hagan sin darse cuenta
Hay que estar muy pendientes de la hidratación de los/as peques de la casa y de abuelos y abuelas. El agua es la mejor opción siempre, pero puede resultarles aburrida. Además, es frecuente que la gente más mayor no sienta la sensación de sed que alerta de que necesitamos beber.
Por eso lo mejor es ofrecerles algo delicioso y diferente. Por ejemplo, podemos añadir al agua sabores naturales con fruta fresca y con hierbas aromáticas, algo muy frecuente en la gastronomía mexicana. Conseguiremos bebidas muy atrayentes y con un alto poder hidratante. Aquí, algunas ideas, pero hay montones de mezclas interesantes:

- Agua de sandía y albahaca.
- Agua fresca de melón.
- Agua de piña y menta.
- Agua fresca de fresa y chía.
- Agua de mango y hierbabuena.
- Agua de tamarindo.
- Agua fresca de fresa y naranja.
Opciones hidratantes y nutritivas: batidos, smoothies y granizados
La fruta es la gran aliada en la cocina durante los meses de calor. El sabor dulce de la mayoría de los ingredientes enganchará a peques y mayores. También podemos introducir alguna hortaliza especialmente refrescante en forma de smoothie. Probar, probar y probar, y si involucramos a los/as más pequeños/as para que empiecen a hacer sus pinitos en la cocina, mucho mejor:
- Horchata de chufa casera.
- Batido de chocolate con avellanas.
- Batido vegano de plátano y fresas.
- Granizado de zanahoria, brócoli y coco.
- Granizado de melón y hierbabuena.
- Granizado de remolacha y zanahoria.
- Smoothie de sandía.
- Smoothie de pera.
En este post tenéis información sobre técnicas, ingredientes y recetas para hacer un montón de smoothies y batidos veganos diferentes.
Las reinas de las comidas ligeras en verano: cremas y sopas frías
Hay montones de recetas más o menos tradicionales con las que podemos poner sobre la mesa un primer plato refrescante y nutritivo. Servirán para que abuelos y abuelas reconozcan sabores de toda la vida y también participen en su elaboración. Además, estaremos transmitiendo a niños y niñas la esencia de la cocina tradicional, con muchas recetas 100% vegetales.
Ya os enumeramos muchas en este post sobre sopas frías veraniegas, pero, aquí os resumimos algunas de las más sencillas:

- Gazpacho andaluz.
- Salmorejo.
- Ajoblanco.
- Crema de helado de pepino y albahaca.
- Sopa crudivegana de sandía.
- Sopa fría de tomate con chirivía caramelizada, aguacate a la plancha y chips de chirivía.
- Crema fría de zanahoria, puerro y jengibre.
- Crema fría de calabacín.
- Sopa fría de remolacha y menta.
- Gazpacho de fresas.
- Crema fría de garbanzos.
¿Las mismas ensaladas de siempre? ¡De eso nada!
Podemos hacer platos muy completos, apetecibles y fáciles de digerir que van mucho más allá de las hojas de lechuga y los trozos de tomate. Las ensaladas de verano se convierten con pocos gestos en platos únicos llenos de sabor, texturas distintas y muy aconsejables a nivel nuticional. Legumbres, pasta, arroces, semillas, fruta… ¡todo cabe!
- Ensaladilla rusa con legumbres.
- Ensalada con forma de gallo.
- Ensalada completa de lentejas y arroz.
- Ensalada fresca de macarrones.
- Torre/ensalada de tomate y berenjena.
- Ensalada de frutas y lechugas variadas con frutos secos.
Comer fruta puede ser muy divertido
Puede costar que mayores y pequeños/as coman algunas frutas porque les da pereza pelarlas. Además, a veces se pueden cansar de comer siempre los mismos tipos. Pero, por suerte, estamos en la época con más variedad y a precios muy asequibles. En pocos minutos podemos preparar la fruta que elijamos y darle un toque atractivo. ¡No dudarán en echar la mano al plato!
Si queremos animar las meriendas o los picoteos entre horas, lo mejor es jugar con la presentación y la forma de comerlas. Llenaremos la mesa de color, de sabor y de aromas con muy poco esfuerzo. Pinchos, ensaladas, barquitas… y si nos animamos a encender el horno, hasta algún hojaldre. Comer fruta es divertido y siempre se puede hacer de formas diferentes:
Helados para toda la familia
Son muy fáciles de hacer y muy nutritivos si elegimos bien los ingredientes. Además, podremos tomarlos más a menudo si, por ejemplo, evitamos añadir azúcar al utilizar plátano maduro como base. Esta es una muy buena opción para que abuelos y abuelas puedan disfrutarlos sin preocupaciones.
Hay montones de tipos de helados veganos, de sabores, de texturas y de presentaciones. ¿Quién puede decir que no a un helado en pleno verano?
- Halo-halo, el postre típico filipino.
- Helado de chocolate y frutos secos.
- Sorbete de mango, lima y pomelo.
- Helado de melón cantalupo y azahar.
- Helado vegano de leche merengada.
- Helado de sandía.
- Helado vegano de coco.
- Polos de yogur con arándanos y cerezas.
- Sorbete vegano de naranja.
- Sándwich de helado.
- Polos de trufa con mantequilla de cacahuete.

Consultora de marketing verde. Community Manager y redactora web especializada en sostenibilidad. Colaboro con agencias de comunicación y ayudo a pymes a mejorar su presencia digital. Escribo cuando puedo en mi blog. También formo parte del proyecto Día Mundial del Veganismo.
