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Convivir con personas no veganas

Aunque el título sea «convivir con personas no veganas» en realidad se aplica en ambas direcciones («convivir con personas veganas»). En algún punto de tu vida vivirás con personas que no sean veganas: tu familia, compañeros de piso, pareja, etc. Seguramente mirarán raro lo que comes o lo que compras, pero no hay de qué preocuparse. Vivir con personas no veganas presenta interesantes retos para la convivencia. La mayoría encuentran un punto medio en el que sentirse todos cómodos fácilmente, mientras que otros ven difícil acomodarse a normas de convivencia que, por otro lado, son básicas, como no dejar que tu comida gotee en la nevera sobre la de los demás, o limpiar correctamente las cosas que ensucies. Intentaremos ayudarte con las situaciones más comunes. Cada hogar está compuesto por personas únicas, por lo que la comunicación será nuestra mejor vía para solventar cualquier problema de cualquier tipo, no sólo relacionado con la comida. En cualquier cocina, por pequeña que sea, se puede hacer hueco o separar tus cosas de las de los demás. Por lo general, los alimentos envasados que no necesitan frío no presentan ningún problema, se guardan en estantes o cajones con el resto de la comida. Si compartes piso, podéis dividir el espacio para no acabar usando cosas que no son vuestras. A veces, una de las personas que componen una pareja decide hacerse vegana, por motivos éticos, de salud o los que sean. Es importante dejar claro que sigues respetando a tu pareja y las decisiones que tome, y que cambiar de dieta no significa que le vayas a estar juzgando constantemente o que le quieras menos. Todas las personas cambiamos en muchas cosas a lo largo de nuestra vida, y esta es una más. La otra persona no tiene por qué sentirse desplazada o con un vínculo incierto. En la cocina La cocina es prácticamente el único sitio en el que hay que tener en cuenta algunos aspectos a respetar por parte de veganos y no veganos. Utilizad 2 tablas de cortar diferentes, una para carnes y pescados y la otra para verduras. Esto es imprescindible, tanto si vives con veganos como si no, por la contaminación cruzada de bacterias en la tabla. Además, una vez utilizadas, hay que lavarlas muy bien, quitar los olores y de vez en cuando frotarlas con sal gorda para acabar con gran parte de las bacterias.

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nevera
Foto: Emily Chang
Dentro de la nevera, organizad las bandejas para evitar contaminación cruzada. Los productos cárnicos por un lado, a ser posible en las partes más bajas de la nevera, y las verduras por otro, en la parte más alta o en un cajón separado. Procurad también que, si hay lácteos y huevos, estén separados del resto de alimentos. Siempre que sea posible, todo lo que pueda gotear o provocar olores en la nevera, que vaya dentro de un recipiente cerrado o un tupper. Después de usar el microondas para calentar platos de carne o de pescado, hay que limpiarlo con una bayeta. Tras varios usos el microondas apesta, mantenedlo limpio. Con el horno pasa casi lo mismo, es otro de los electrodomésticos que usamos pero limpiamos menos. Si se te ha caído algo de comida dentro del horno mientras ésta se cocinaba, deja la puerta abierta, pon el extractor y espera a que se enfríe para limpiarlo. Si no lo quitas, cada vez que alguien cocine en el horno desprenderá un desagradable olor a quemado y saldrá humo. Los utensilios de cocina, cubiertos, platos y vasos no necesitan ningún tratamiento especial: lavarlos bien con lavavajillas y secarlos. Que cada uno limpie lo que ha ensuciado. Para mantener la cocina limpia evitad dejar restos de comida, tuppers abiertos, botes y latas abiertas, etc. Es desagradable encontrarte comida en descomposición por la cocina, además de que atraerá a hormigas y cucarachas. Turnaos para bajar a tirar la basura. Cuando tengáis un mínimo problema de convivencia, tratadlo con humor. No convirtáis pequeños errores o descuidos en campos de batalla, porque sólo conseguiréis enfadaros y de esa forma es mucho más difícil encontrar soluciones. Familias con un miembro vegano Vives con tu familia, eres vegano, los demás no lo son, y a la hora de comer siempre hay reproches. La primera solución pasa por cocinarte tu propia comida. La segunda, hablarlo con calma y buen humor. Si alguien quiere cocinar para todos, incluído tú, pero va a cocinar carne, dile que haga varias guarniciones y segundos platos de verduras, legumbres, pasta o arroz, así cada uno podrá combinarlos como quiera, y tú tendrás donde elegir. De la misma manera, cocina tú para todos de vez en cuando. Preparar varias guarniciones y segundos platos no supondrá mucho más tiempo en la cocina, porque la mayoría no se tardan en hacer más de 5 minutos. Tienes como ejemplos: – Patés vegetales – Ensaladas – Verduras al vapor – Purés y cremas – Sopas – Verduras crudas para picar (zanahoria, apio, pepino…) – Legumbres ya cocidas (de bote), para tomar frías en ensalada o calentarlas en un momento
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Haciendo la compra Si tienes que comprar para ti solo, no hay mucha complicación, pero si tienes que comprar para ti y varias personas (hacer la compra familiar), llevará más tiempo y será más caro cuantos más productos de origen animal haya en la lista. Haz la lista de la compra con tu familia, para que vean que si la base de su alimentación son las verduras, los cereales y las legumbres, la compra sale mucho más barata (puedes leer «ser vegano es barato si sabes cómo«). Además, si cocinas varias veces en semana para todos, necesitarás más cantidad de ingredientes vegetales que de costumbre. Si algún miembro de tu familia es vegano y los demás no lo sois, apreciará mucho el esfuerzo de introducir más comidas veganas en el menú diario, intentar hacer platos nuevos, o intentar sorprenderle con alguna receta vegana que encontréis. No pasa nada si no os sale perfecto, la intención es lo que cuenta, y siempre se puede intentar en otro momento. Convivir pacíficamente Te guste o no, tienes que respetar las decisiones de las demás personas que viven contigo, tanto si eres vegano como si no. Contaminar adrede la comida ajena, tirarla a la basura, o intentar «colar» carne, huevos o lácteos en la comida, no son buenas formas ni de convencer a nadie ni de hacer ver que te preocupas. Plantea tus dudas y preguntas directamente a esa persona o personas, de forma positiva, hablando en un tono correcto y escuchando, poniéndote en el lugar de la otra persona y teniendo en mente siempre que el objetivo de la conversación es conocer las diferencias que tienes con la otra persona y salvar los problemas o posibles problemas que podáis tener. Enfadarse, imponer castigos, prohibiciones u obligaciones, sólo harán más difícil la convivencia y propiciarán el alejamiento y el enfrentamiento.

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2 comentarios

María 27 junio, 2016 at 16:32

En mi caso mi familia no tiene problemas con mi forma de alimentarme, el problema es que cuando hacen carne me da asco el olor y me dan hasta arcadas, tengo que encerrarme en otra habitación hasta que se quita el olor, qué puedo hacer?

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Gastronomía Vegana 13 julio, 2016 at 19:36

Hola María!
Pídeles que enciendan el extractor y que ventilen bien cuando cocinen ;)
Un abrazo!

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