10 toppings crujientes para tus cremas de verduras
Las personas nos dividimos en dos tipos: quienes disfrutan de las cosas crujientes y quienes prefieren comer blandito, eso es así. Si estáis en el primer grupo y tenéis una sensibilidad especial hacia las texturas crunchies y crepitantes os gustará conocer cómo se puede convertir una sencilla crema vegetal en toda una experiencia para los sentidos.
Porque, reconozcámoslo: las cremas de verduras pueden parecer, a priori, una opción aburrida. Pero, ¡ay si les añadimos por encima —de ahí el término topping, lo habéis adivinado— unos trocitos crujientes y llenos de sabor! Anotad estas ideas para enriquecer vuestras recetas de cremas y purés de verduras, porque os aseguramos que cambia la cosa:
Picatostes o croutons
El clásico más clásico en el fascinante mundo de los toppings. Los picatostes caseros son muy facilitos de consegui, y son una receta de aprovechamiento de verdad. Elige el pan sobrante que quieras, ya sea de barra, de molde o hasta restos de bizcocho. Córtalo en daditos de no más de 1 cm. Pon una o dos cucharadas de aceite de oliva en el fondo de una sartén y cuando esté bien caliente, añade el pan cortado. Saltéalo entre 3 y 4 minutos, y remueve bien hasta que se dore, y listo. Puedes poner un poquito de sal, ajo en polvo, pimienta y las especias que se te ocurran.
Semillas
Más fácil imposible: añade sobre la crema de verduras pipas de calabaza, de girasol o bien semillas de sésamo, lino, cáñamo o amapola. Además de aportar ese toque crunchie que buscamos, son una fuente muy valiosa de proteína vegetal, además de otros nutrientes como calcio o magnesio.
Frutos secos
Vale, si lo anterior era fácil esto lo es aún más. Nos referimos a frutos secos enteros o picados, al natural o tostados. Desde anacardos a cacahuetes, pasando por almendras, pistachos y castañas, que son perfectas para cremas otoñales como la de calabaza. ¡Y no olvides los piñones!
Legumbres doraditas
Seguimos para bingo con toppings súper agradables y además, muy nutritivos. Garbanzos, lentejas, alubias… hasta guisantes —que también son legumbres, ojo—. Para prepararlas, nada mejor que colocarlas en una bandeja, especiarlas y dorarlas al horno cinco minutitos, si son legumbres de bote ya precocidas. En el caso de que optemos por las secas, tardarán en hacerse unos 25 minutos a 190º.
Tofu crujientísimo
El tofu pega con todo. Si lo cortamos en daditos de 1 cm, lo doramos con un poco de aceite en la sartén y lo echamos sobre nuestra crema de verduras, tendremos un topping a tope de proteína. Mejor, que sea firme, y si le echamos un chorrito de salsa de soja o alguna especia que nos guste, quedará de lujo.
Cebollino fresco
Es un clásico de los toppings para cremas de verduras. Además, si te animas a plantarla, es una de las hierbas frescas más agradecidas y fáciles de mantener. De la familia de los ajos, cebollas, puerros y cebollletas, aporta un sabor delicado y una textura crujiente y fresca. ¿Y qué decir del toque tan chulo que dará a la presentación del plato?
Chips vegetales
Batata, taro, rabanitos, plátano macho… El mundo de las chips vegetales va mucho más allá de las patatas. Que sí, que están muy buenas, pero también muy vistas, ¿no? Desmenuza los chips con los dedos sobre la crema de verduras o ponlas tal cual. El toque crujiente que aportan y el colorido harán el resto.

Cereales
¿Habéis probado a tostar la quinoa? ¿Y a germinarla? Hay montones de maneras de preparar la quinoa además de cocerla. Con estas dos maneras podemos conseguir un topping súper proteico y crunchie como pocos. Lo mismo sucede con el arroz, el mijo y el sorgo: dóralos un poquito después de la cocción y échalos después de servir la crema de verduras. ¡Plan perfecto para un plato sin gluten!
Hortalizas frescas
Si buscamos un toquecito crujiente y fresco, lo mejor es cortar trozos de hortalizas como el pimiento, que además aportará un sabor intenso. O bien zanahoria, puerro cortado muy fino, apio en trocitos y hasta cebolla picada cruda, si te sienta bien.
Un buen gratinado
Por ejemplo de pan rallado con levadura de cerveza. Espolvorea a gusto encima de tu crema y gratínalo todo cinco minutos. ¡Delicioso!
Ya casi llega el otoño, y las cremas de verduras calientes empiezan a apetecer. Para conservar el crujiente de los toppings, echadlos justo antes de servir el plato, así no se reblandecerán con el calor. ¡Y a darle duro a la cuchara!

Consultora de marketing verde. Community Manager y redactora web especializada en sostenibilidad. Colaboro con agencias de comunicación y ayudo a pymes a mejorar su presencia digital. Escribo cuando puedo en mi blog. También formo parte del proyecto Día Mundial del Veganismo.
