Utensilios de cocina básicos imprescindibles

Existe una enorme variedad de utensilios, accesorios, objetos y cachivaches para la cocina, pero ¿cuáles necesitamos realmente para poder cocinar cómodamente? Explicaremos algunos de los utensilios más básicos y útiles en la cocina, aquellos a los que damos más uso y con los que más estaremos en contacto, una equipación básica:

Tabla de cortar

Podrás encontrar muchos tipos de tabla de cortar, en diferentes formas, grosores, tamaños y materiales. Las más comunes son de madera maciza o de plástico rígido, que son las más duraderas y fáciles de limpiar, aunque últimamente se pueden encontrar buenas tablas de cortar de bambú. Elige una que te quepa perfectamente en la encimera, que tenga un buen acabado, sin aristas ni astillas. Si es de plástico, que sea gruesa y resistente. Sobre esta tabla tendremos que cortar alimentos y trabajar, así que elige una que te vaya a durar bastante tiempo. Para limpiarlas basta con fregarlas con un estropajo con agua y lavaplatos y enjuagarlas bien. Para las de madera podemos frotarlas con sal gorda de vez en cuando.

Cazos de sopa

Cacillos o cazos de sopa

Con ellos puedes servir sopas, caldos, salsas y cremas o pasarlos a otros recipientes. Los hay de diferentes materiales como madera, bambú, plástico resistente al calor o acero inoxidable, y de diferentes tamaños. Con que tengas uno es suficiente, que sea de tamaño medio acorde con la cantidad de comida que hagas normalmente y con el tamaño de tus cazuelas, ollas y sartenes.

Utensilios de cocina

Cucharón o cuchara para remover

Es mejor que sea de madera, plástico resistente al calor o bambú, porque así evitaremos rayar las cacerolas y sartenes. Nos vienen muy bien para remover mezclas de todo tipo y para quitar el aceite y grasas que quedan en la superficie de los caldos. Es imprescindible en la cocina, además suelen ser muy resistentes y duran muchos años.
Una variante de esta cuchara es el “tenedor” que veis al lado, muy útil para remover arroces y pastas.

Espátulas

Las hay anguladas y planas, con o sin agujeros, y en diferentes materiales, normalmente madera, plástico resistente y acero inoxidable. Con ellas podemos darle la vuelta a hamburguesas, milanesas y similares, que tienen una superficie grande y podrían romperse si no las manejamos con cuidado. Es preferible que tengan el borde fino para que se deslicen bien bajo la comida, y que el mango sea de algún material que no sea buen conductor del calor, como madera o plástico (para no quemarnos).

Espátula y espumadera

Espumaderas

Es similar a una espátula, pero con un montón de agujeros que nos permiten recoger alimentos sin llevarnos también el caldo o el aceite. Te durarán más si son de acero inoxidable, y es recomendable que tengas una de tamaño medio para sacar los fritos del aceite sin que queden grasientos.

Espátulas de silicona

Lenguas o espátulas de silicona

Lo mejor de estos utensilios es que nos permiten rebañar o desprender los restos que se adhieren a las paredes de los recipientes en los que preparamos salsas, masas y batidos. Las hay más o menos rígidas, con diferentes tamaños y formas. Las más finas y duras nos sirven además para mezclar alimentos (para hacer masas de tortitas o de bizcochos, por ejemplo). Elige una espátula con buen material y buen acabado, y preferiblemente que especifique a cuántos grados podemos someterla sin que se deforme, se doble o se derrita (silicona refractaria).

Pinzas de cocina

Pinzas

Son muy útiles en la cocina porque podemos coger, mover y voltear trozos de comida o alimentos pequeños sin atravesarlos y también nos sirven para mezclar ensaladas. Las hay de madera, plástico o acero inoxidable en diferentes tamaños y formas. Si las vas a utilizar más para dar la vuelta a cosas (croquetas, empanadillas, etc) elige unas que no tengan la propia pinza muy grande o ancha.

Otros accesorios de cocina

Batidor manual de globo o de varillas

Es un clásico en la cocina que nos sirve para batir rápidamente casi cualquier tipo de mezcla líquida. Son varillas de metal o de plástico resistente que forman arcos muy pronunciados y redondeados, son bastante flexibles y duraderos. Con tener uno de tamaño medio es suficiente, con él podremos batir incluso salsas ligeras en un momento, mucho más rápido y con menos esfuerzo que si lo hiciésemos con un tenedor. También hay batidores con los bordes rectos y planos, pero el más versátil es el de globo.

Colador

Está compuesto por una malla de alambre unida a un mango. Los hay de muchos tamaños adaptados a diferentes usos. Se pueden usar para hacer más finas las salsas y purés, para tamizar harina, para colar caldos, escurrir cosas pequeñas, etc. La mayoría vienen además con un gancho de metal para apoyarlo sobre una cacerola o un bol e ir vertiendo el líquido a colar. También nos sirven para recoger pequeños trocitos de alimentos del aceite (cuando se enfríe) o de un caldo. Es bueno que tengas al menos uno, de tamaño mediano o pequeño, le darás bastante uso.

Escurridor

Lo necesitaremos para escurrir verduras, pasta, arroz, etc. Tienen forma de bol con agujeros para drenar el agua o caldo y uno o dos mangos para agarrarlos mejor. Te durará más si es de acero inoxidable, pero puedes elegir uno de plástico. Cuida que sea de tamaño mediano (salvo que en tu casa se cocine para mucha gente y se suelan hacer cantidades muy grandes).

Espátula de repostería

Sólo será básica si piensas hacer muchas cosas de repostería o que necesiten un buen alisado en la superficie (cremas espesas, fondats, glaseados, etc). Pueden resultarnos muy útiles en estas tareas porque las espátulas normales pueden ser demasiado anchas o demasiado cortas y necesitamos una herramienta con más precisión. Elige una de tamaño medio o pequeño en acero inoxidable, te durará muchos años.

Peladores de frutas y verduras

Peladores

Los de la fotos son uno de los tipos que podéis encontrar, con forma de Y. Son más fáciles de usar y es más difícil cortarse con ellos. La hoja es de acero inoxidable y pivota para adaptarse mejor al contorno de las frutas y verduras. Aunque se pueden pelar con un cuchillo, es preferible utilizar un pelador, primero por seguridad, segundo porque lo harás muchísimo más rápido, y tercero porque “afeitan” las verduras llevándose el mínimo de piel necesaria.
También los hay rectos con la cuchilla en un lateral. Si no sabes por cuál decidirte, te recomendamos uno con forma de Y.

Caja ralladora

Son de acero inoxidable, con un asa superior y se pueden apoyar sobre la tabla de cortar o sobre un plato para rallar por cualquiera de sus caras. En el mismo utensilio tendremos 4 tipos de ralladores distintos, así que es una herramienta versátil. Una de ellas suele ser la típica de agujeros con pinchitos para hacer pan rallado, otra de agujeros redondos pequeños, para rallar finamente zanahoria por ejemplo, otra de agujeros un poco más grandes, para rallar queso vegano o calabacín, y otra que son varias hendiduras largas, por las que podemos cortar verduras en rodajas.
El inconveniente que tiene es que dependiendo de lo que vayas a rallar, de su dureza y de la cantidad, pueden ser un poco incómodos. Si lo que más rallas es pan es preferible que tengas otro rallador aparte para él, que sea horizontal y con bandeja recogedora.

Exprimidor

Un exprimidor de cítricos de plástico normal y corriente te servirá para hacer zumo de naranjas, limones, limas, mandarinas, pomelos, etc. Son baratos, ligeros, resistentes y fáciles de lavar. Como normalmente no haremos zumo de muchísimos citricos a diario, no es una actividad que canse, así que es mejor opción un exprimidor manual que uno eléctrico.

Boles

Pequeños, medianos y grandes, te servirán para mezclar ingredientes, preparar todo tipo de masas (panes, galletas, bizcochos), cremas, salsas, purés, patés… También, dependiendo del material del que estén hechos, nos sirven para calentar cosas al microondas, para guardar cosas en la nevera o dejar reposar marinadas y masas. Es recomendable contar con al menos un bol mediano o grande en el que quepan bastante cantidad de ingredientes, para poder hacer masas, panes y bizcochos, dejarlos reposar, dejar cosas en remojo, etc., y otros un poco más pequeños para mezclas, salsas y para ir dejando ingredientes ya cortados.
Con respecto a los materiales, los más resistentes son los de acero inoxidable, que también tienen la ventaja de no reaccionar con los ácidos (el cobre y el aluminio sí reaccionan) y ser ligeros. Los de madera, si están bien hechos, te durarán mucho tiempo, pero no siempre se pueden utilizar al microondas o con ingredientes muy calientes. Los boles de melamina pesan poquito, tampoco reaccionan a los ingredientes ácidos y suelen venir con goma en la base para evitar que se muevan y se viertan. Son los típicos boles plásticos para repostería y pastelería. Los de cerámica se pueden meter al microondas, y algunos también en el horno. Cambian lentamente de temperatura y conservan los ingredientes más tiempo fríos o calientes, aunque son más frágiles.

Rodillos de cocina

Rodillos de amasar

Los rodillos se fabrican generalmente en madera, pero los podemos encontrar de otros materiales como acero inoxidable o plástico. Para elegir un rodillo debemos fijarnos en que sea pesado, resistente y con buen acabado, sin huecos o vetas en la madera, aristas ni astillas, y de un tamaño medio acorde con las cosas que solemos preparar. Los rodillos de madera normales y corrientes tienen mangos compensados en los extremos que nos ayudan a la hora de extender masas. Para que no se deforme no lo sumerjas nunca en agua ni lo deje en remojo, friégalo bien, acláralo e inmediatamente sécalo con un paño de cocina (o papel de cocina absorbente).

Cuchillos de cocina

Cuchillos

Son totalmente imprescindibles en la cocina para cortar todo tipo de alimentos. Es muy recomendable que tengas al menos un cuchillo de chef. ¿Te has preguntado alguna vez por qué l@s cociner@s que salen en la tele cortan tan rápido y eficazmente los ingredientes? Gran parte de su éxito es por el cuchillo que utilizan. Los cuchillos de chef son largos con la hoja ligeramente curvada, ancha y rígida, y el equilibrio de peso entre el mango y la hoja lo hacen perfecto para un movimiento rítmico muy eficaz sobre la superficie de trabajo al trocear o picar cualquier ingrediente. El tamaño del cuchillo dependerá en buena parte del tamaño de tu mano. Elige un cuchillo que puedas agarrar correctamente y no te parezca excesivamente grande (ni pequeño como uno de mesa). Lo normal es que el largo de la hoja esté entre los 18 y 20 cm.
El otro cuchillo que véis en la foto es un santoku, un cuchillo japonés que es básicamente un cruce entre un cuchillo de chef y una hachuela, con hendiduras ovaladas que reducen la fricción y evitan que se queden pegados los alimentos. Sirve, igual que el cuchillo de chef, para cortar, picar y filetear cualquier alimento. No es necesario tener ambos cuchillos, aunque puede que te resulte más cómodo utilizar un santoku para algunos ingredientes y el cuchillo de chef para otros. Si no tienes ninguno, te recomendamos que empieces por el cuchillo de chef.
El tercer elemento de la foto es un afilador llamado chaira, una especie de palo metálico con hendiduras a lo largo que sirve para afilar los cuchillos. Un cuchillo sin afilar no corta y además es peligroso, podemos herirnos al intentar cortar algo y que se nos mueva el cuchillo o resbale. Mantén tus cuchillos siempre afilados, hazlo después de usarlos y lavarlos. Existen otros tipos de afiladores, podéis elegir el que os parezca más cómodo.
A la hora de elegir cuchillo, que sea siempre preferiblemente de acero al carbono de alta resistencia a manchas, óxido y corrosión, o acero de aleación. Mira también que la espiga del cuchillo (la extensión de la hoja que queda insertada en el mango) sea de una pieza con la hoja del cuchillo, es decir, que la hoja no esté pegada a un mango, si no se te romperá por ahí.

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