Planta tus propias especias II: perejil y cilantro

| 26 abril, 2012 | 2 Comentarios

El perejil

Perejil

Perejil © CreatiVegan.net

El perejil es de las hierbas aromáticas más utilizadas en Europa, de hecho en muchas fruterías y verdulerías aún lo siguen regalando y se sigue cocinando con él como siempre, sobre todo en guisos, estofados y preparados a la plancha.
Se utiliza siempre o casi siempre fresco porque su aroma y sabor es de esta manera mucho más acusado. El característico olor y sabor del perejil le viene dado por diferentes compuestos aromáticos que se forman en sus hojas y tallos, entre ellos los más importantes son los aromas de terpenos: felandreno, que aporta frescor; mirceno, con una sensación de cálido y dulce; pineno, que nos recuerda un poco al aroma del pino, y mentatrieno, que es el más distintivo.
Los aromas de terpenos son volátiles y se destruyen rápidamente al hervirlos.
Otros compuestos aromáticos importantes en el parejil son la miristicina (cálido y amaderado), limoneno, acetofenona, careno y benzotiazol.
Todos estos compuestos se desarrollan en el perejil a partir de las 7 semanas (desde que empieza a germinar) siempre que lo cuidemos bien y le demos todo lo que necesita. ¡A eso vamos!

El perejil normalmente se cultiva a partir de las semillas. Si las compras mira la fecha de envasado, porque el poder germinativo de las semillas es de 2 años (si fueron envasadas hace 2 años o más, es posible que no te salga ninguna planta de perejil). Desarrolla raíces profundas y la planta puede crecer hasta 40 cm de alto. Se siembra desde finales de invierno a principios de otoño porque prefiere climas cálidos, pero lo puedes plantar en cualquier época del año si vives en un clima cálido o lo tienes dentro de casa. Las variedad que más se suele plantar es el perejil común, de hojas planas, y el perejil rizado, que tiene un sabor más suave, no crece tan alto y sus hojas son muy rizadas (de ahí el nombre). En ambos casos los cuidados son los mismos, aunque el perejil rizado puede crecer un poco más lentamente.

Perejil rizado

Perejil rizado © CreatiVegan.net

Para empezar necesitarás las semillas, uno o dos semilleros (te sirve cualquier envase pequeño, como el de los yogures) y un sustrato universal rico en materia orgánica. También puedes plantar directamente en la maceta, con una de capacidad 2 litros te sirve perfectamente.
Antes de plantar las semillas déjalas en remojo, en agua templada, durante 24 horas, esto favorecerá la germinación. Transcurrido ese tiempo puedes llenar de sustrato los semilleros o la maceta y plantar las semillas a 1 cm de profundidad.
No pongas demasiadas semillas, cada una de las que germine echará muchos brotes nuevos en pocas semanas. Tampoco las pongas todas juntas, deja espacio entre ellas porque crecerán bastante.
El perejil puede tardar en asomar las dos primeras hojitas (que son alargadas y planas) de 21 a 28 días, así que no desesperes si tardan un poco.
No olvides mantener siempre la tierra húmeda (no mojada) y dejar el semillero o la maceta en un lugar luminoso pero protegido del sol directo sobre todo en las horas de más calor.
Una buena forma de mantener la tierra húmeda es regar con un pulverizador de agua. Además, de esta manera evitamos mover o enterrar más las semillas que si regamos con una regadera o con una botella de agua.
Cuando las plantitas de perejil comiencen a crecer y abrir hojas con su forma característica, ya puedes trasplantarlas a una maceta o jardinera y sacarlas a la ventana, a la terraza o al balcón.
El perejil necesita unas cuantas horas de luz solar directa para seguir creciendo, pero soporta perfectamente estar a la sombra. De hecho, como a cualquier otra aromática, un exceso de sol, sobre todo al mediodía, puede secarle las hojas.
Necesita pocos riegos, sólo cuando veas que la tierra está seca a más de 3 cm de la superficie. En verano tendrás que regarla un poco más porque con el calor la tierra se seca antes, y más si está en una maceta de terra cotta, barro, madera u otros materiales porosos.
No encharques la maceta, sólo procura mantener la humedad de la tierra.
Al segundo verano el perejil echa flores, y de esas flores obtendrás semillas para plantar de nuevo.

Cultivo óptimo
Aunque el perejil se adapta a todo tipo de suelos tendremos una mejor y más aromática cosecha si lo ponemos en una maceta mediana y alta con una tierra o sustrato rica en materia orgánica descompuesta. Puedes mezclar tierra de huerta con sustrato universal, sustrato con compost, añadir perlita, sustrato de coco, humus de lombriz, mantillo, etc. Piensa que en una maceta o en una jardinera los nutrientes se agotan más rápidamente, así que es mejor comenzar con una tierra que sea bien fértil.

El PH de la tierra o del sustrato también afectará al color, forma, aroma y sabor de nuestro perejil, y aunque puede crecer en tierras con un PH de entre 6,5 y 8, lo óptimo sería entre 6 y 7. La mayoría de los sustratos universales tienen un PH de 7.

Para seguir creciendo y formar muchos nuevos tallos que conserven todas sus propiedades aromáticas, el perejil necesita aportes extra de nitrógeno (sobre todo nitrógeno), fósforo y potasio. Puedes elegir el abono que prefieras siempre y cuando sea apto para plantas que vayan a ser consumidas. El balance óptimo de nutrientes para el perejil sería un abono NPK 7-3-1. Hay abonos de algas que se ajustan perfectamente a estas necesidades, y sólo necesitas utilizar una pequeña cantidad cada mes o mes y medio desde que crezcan más de 10 cm.

En cuanto a la temperatura, es mejor que se mantenga en temperaturas medias y climas cálidos, entre 5 y 26ºC, si queremos sacar todo su potencial. Resiste muy bien el frío y heladas y temperaturas por encima de los 35ºC, aunque no es conveniente exponerlo a tales extremos. Tanto si ves que hace demasiado calor como demasiado frío, mételo dentro de casa.

Recolección
Corta las hojas y tallos del perejil siempre que las necesites para cocinar, cogiendo las de los brotes más externos. Con esto no matas la planta, seguirán saliendo muchas más ramas.
Si quieres secarlo para picarlo y guardarlo en botecitos, corta unas cuantas ramitas exteriores y déjalas secar en un lugar oscuro y aireado, lejos de la luz y la humedad. También lo puedes hacer un ramillete y colgar boca abajo.

El Cilantro

Cilantro

Cilantro © CreatiVegan.net

El cilantro es una hierba aromática que procede de la India. Las hojas se parecen a las del perejil (aunque su aroma y sabor no) y por eso también se le llama perejil chino o perejil árabe. Se utiliza mucho en la cocina hindú, árabe y centro y sudamericana. También, al igual que el perejil, se utiliza preferiblemente fresco, ya que su aroma y sabor se pierden bastante al secarlo o al cocinarlo. A diferencia del perejil, también se aprovecha del cilantro la semilla seca para condimentar (sobre todo currys) y se extrae aceite esencial.
Las hojas de cilantro contienen aromas cítricos de decenal y citral, florales de linalool y penetrantes de alcanfor, mientras que en las semillas, con una composición más compleja, predominan el carvacrol, nerol, limoneno, linalool, miriceno, felandreno, pineno, anetol y timol (entre otros).

El cilantro es muy fácil de cultivar a partir de semillas, que tienen bastantes años de poder germinativo. Se siembra durante la primavera y verano, pero si las tenemos dentro de casa podemos cultivarlas en cualquier época del año. En primavera desarrolla flores que darán lugar a más semillas. Esto también significa que dejará de producir hojas, pero tendrás más semillas para volver a plantar.
Sus raíces son profundas, aunque no llegan a tanto como el perejil, y de altura llegan a los 60 cm (pueden llegar más alto cuando están en floración).

Puedes empezar a plantar cilantro en semilleros o directamente en maceta o en jardinera. Lo puedes sembrar en la misma jardinera que el perejil, ya que tienen necesidades muy parecidas. Si prefieres en maceta, con una de 2 litros de capacidad te sirve, y como semillero, pues igual que el perejil, en cualquier pequeño recipiente como un vasito vacío de yogur.

Flor del cilantro

Flor del cilantro © CreatiVegan.net

No es necesario que dejes las semillas en remojo. Llena tu semillero, maceta o jardinera con tierra o sustrato universal y entierra cada semilla 1 cm como mucho. No plantes muchas semillas, germinarán todas o casi todas y crecerán bastante generando muchas ramitas nuevas. Lo bueno del cilantro es que si mantienes la tierra húmeda y lo pones en un lugar cálido y ligeramente soleado, germinan en 7-10 días (en algunos casos pueden germinar en 3 días o tardar 2 semanas). Las dos primeras hojas del cilantro son planas y alargadas, y puede que la planta levante del suelo con la semilla por sombrero. No te preocupes, acaba cayéndose sola. Pasados unos días empezará a generar hojas ya con la forma de la hoja de cilantro que queremos. Cuando tengan unas cuantas hojitas ya puedes trasplantarlas a la maceta o jardinera y ponerlas en la ventana o en la terraza.

El cilantro necesita unas horas más de sol que el perejil (unas 4-5 horas), pero soporta estar a la sombra y se quema si la dejamos demasiado tiempo con sol directo en pleno verano.
Necesita riegos moderados, manteniendo la tierra sólo húmeda, no encharcada. Siempre es mejor, en caso de duda, esperar a que se seque un poco la tierra para regar, porque la planta se recupera enseguida, cosa que no sucede con un exceso de agua. Siempre y en todos los casos tus macetas y jardineras tienen que tener agujeros para drenar el agua.

Cultivo óptimo
El cilantro se adapta a todo tipo de suelos, como el perejil, pero mejoraremos las propiedades aromáticas de nuestra planta utilizando una maceta mediana o grande con un sustrato o tierra bien fértil, con materia vegetal, permeable, etc. Se puede mezclar tierra de huerto con sustrato universal, y si lo haces con sustrato que sea rico en materia orgánica descompuesta, se le puede añadir sustrato de coco, perlita, vermiculita, humus, mantillo y compost. Al igual que el perejil necesitará una tierra bien fértil.

Para cultivar cilantro es preferible que el PH de la tierra o el sustrato esté entre 6.5 y 7.5, y colocar la maceta en un lugar donde pueda tener sol durante unas horas al día (preferiblemente mañanas o tardes, no al mediodía en verano) y una temperatura de entre 15 y 25ºC. Aguanta el frío y días de mucho calor, pero es preferible en esos casos meter las plantas dentro de casa.

Recolección
Corta hojas y tallos del cilantro siempre que las necesites para cocinar, como en el caso del perejil, cogiendo las de los brotes más externos. Para secar las hojas déjalas en un lugar oscuro, fresco y aireado, sobre papel de cocina absorbente, o cuélgalas boca abajo en ramillete. Para las semillas tendrás que esperar a que salgan las flores, generen las semillas y tomen un color marrón oscuro. Después hay que dejarlas secar y finalmente tostar en el horno o sartén y guardar.

Y para que tengáis una pequeña colección de referencias, aquí os dejamos las fichas para imprimir y recortar del perejil y el cilantro (pincha sobre la imagen para bajarte el pdf). En el próximo artículo, el romero y el tomillo :)

Fichas de hierbas aromáticas I: perejil y cilantro

Para la leyenda y más info sobre el cultivo de especias: Planta tus propias especias I
Aprende a usar las especias

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Comentarios (2)

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  1. Clau Fierro dice:

    Gracias por la información, está muy completa, veré si puedo aplicarla, saludos.

  2. María Jesús Rodríguez Vivas dice:

    ¿El humus de lombriz se considera vegano?

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