Cucharillas con semillas
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Cocinar con semillas

Cucharillas con semillas

Muchas veces nos encontramos con semillas comestibles que destinamos a un único uso y no se nos ocurre nada más. Piensa por ejemplo en las pipas de girasol o en las semillas de sésamo. Otras veces vemos paquetitos de semillas que nos resultan muy atractivos pero no sabemos qué hacer con ellos.

Os damos unas cuantas ideas para que aprovechéis muchas de las semillas comestibles que se venden, ya que nos aportan nuevos sabores, colores y texturas. ¡Merece la pena probarlas!

Con semillas de calabaza

Ásalas: en lugar de tirar las semillas cuando vacíes una calabaza, puedes aprovecharlas para secarlas y para tostarlas. Lávalas bien, mézclalas con un poquito de aceite de oliva, extiéndelas en una bandeja para horno y hornéalas a 150ºC durante 8-10 minutos, o hasta que veas que se doran ligeramente. Después las puedes comer tal cual o condimentar con curry u otras especias.
Hazlas dulces: lávalas y pélalas y saltéalas a la sartén con melaza, anís y canela, con un poquito de aceite, a fuego medio-alto, de 2 a 3 minutos.
Haz pesto con ellas: en lugar de utilizar piñones, pela las semillas o pipas de calabaza y utilízalas en tu próximo pesto.
Añádelas a tus panes caseros: en la propia masa o por encima, justo antes de hornearlos. No olvides pelarlas antes.
Añádelas a tus desayunos: si desayunas cereales, granola o muesli, échale un puñadito pequeño de pipas de calabaza y mézclalo bien.

Con semillas de cáñamo

Ásalas: mézclalas con un poco de aceite de oliva y romero y ásalas 5-6 minutos a 160ºC.
Tuéstalas: con sal y aceite de oliva en la sartén o en una cacerola pequeña a fuego medio-bajo durante 1-2 minutos.
Úsalas en ensaladas: un puñadito pequeño aportará textura crujiente y un sabor parecido a las pipas de girasol.

Con semillas de fenogreco

Se usa mucho en la cocina hindú, africana y de Oriente Medio, así que puedes buscar muchas recetas con estas semillas, por ejemplo mezclas de curry, panes y especias para marinar.

Se puede echar un puñadito (bien pequeño) en el yogur o en salsas.

Con semillas de apio

Lo normal es que encontremos el apio fresco, pero también podemos aprovechar las semillas para cocinar. Por ejemplo, quedan genial con los aliños de ensalada y los encurtidos, por su sabor concentrado que se libera lentamente, al igual que para sopas y caldos que requieran bastante tiempo de cocción. Combina muy bien con las especias tradicionales (romero, tomillo, albahaca, laurel, perejil, orégano, etc.).

Con semillas de chía

Son las semillas de una planta de la familia de la menta (Salvia hispanica) cuyo mayor atractivo es su poder gelificante, parecido al de las perlas de tapioca. Se utiliza como sustituto del huevo, ya que dejadas en remojo con agua (justo suficiente agua como para cubrirlas) provoca la gelificación de todo el líquido, y como sustituto de la goma guar en preparaciones sin gluten.

Con semillas de lino

Las semillas de lino tienen un sabor muy agradable y textura crujiente si las doramos o asamos. Se usan mucho en ensaladas y panes, pero podemos aprovecharla molida y mezclada con agua como sustituto del huevo (queda gelatinosa, parecido a lo que sucede con las semillas de chía). Se pueden usar para casi todo, galletas, crackers, panes, salsas, ensaladas, etc. Se pueden tostar fácil y rápidamente a la sartén o cacerola con una pizca de aceite.

Con semillas de girasol

Las podemos encontrar crudas, tostadas, con o sin sal, peladas, etc. Son muy comunes en España aunque casi siempre se suelen comer solas, para matar el gusanillo.
Úsalas en panes, ensaladas y salsas saladas. También puedes hacerla en paté (se parece en sabor al tahini) y añadirla al pesto junto con los piñones.

Con semillas de alfalfa

Lo mejor que puedes hacer es germinarlas. Ponlas en un bote con un poco agua fresca, tapado con un trapo, en un lugar cálido y lejos de la luz del sol. Cámbiales el agua a diario (no tienen que nadar en el agua, sólo estar bien húmedas) y en 4-5 días (dependiendo del clima) tendrás un montón de germinados para usar en sándwiches, ensaladas, acompañamientos, etc.

Con semillas de amapola

Úsalas en bizcochos y tartas, añadiéndolas a la masa antes de meterla al horno. También las puedes usar en panes y crujientes (tipo colines, rosquilletas, etc.), poniéndolas por encima antes o después de hornearlos.

Con semillas de nigella

Las semillas de nigella o ajenuz algunas zonas son poco conocidas, pero podemos encontrarlas en tiendas árabes, ya que en la gastronomía del norte de África son muy usadas y apreciadas como ingrediente en panes y dulces, del mismo modo que las semillas de sésamo, pero con un sabor más pronunciado y ligeramente pungente. Antiguamente sustituía a la pimienta en todo tipo de platos.

Con semillas de cardamomo

El cardamomo es una aromática clave en la cocina hindú, con un sabor suave y anisado que se puede aprovechar en preparaciones frías, calientes, dulces, saladas o amargas, como el té, en el que se suelen incluir una o dos vainas de cardamomo. Se incorpora a arroces aromáticos y especiados, tanto durante la cocción como durante su posterior salteado en la sartén o wok (no se quita a la hora de servirlo), se añade a yogures, tés y postres cremosos, galletas, bizcochos y lassies. Prueba a echar dos o tres cápsulas de cardamomo en sopas y caldos, en el agua de cocer el seitán y hasta en la paella!

Con semillas de mostaza

Las semillas de mostaza negras pican bastante, las blancas tienen un sabor más moderado y las marrones son las más fáciles de encontrar. Las tres provienen de plantas diferentes, pero todas ellas de la misma familia. Se utilizan mucho para encurtir, en chutneys, salsas, guisos, estofados y sofritos, ya que al tostarlas en la sartén adquieren sabores más afrutados, perdiendo pungencia.

Con semillas de cilantro

Del cilantro se usan tanto las hojas como las semillas, aunque sus sabores sean completamente diferentes. Podemos encontrar semillas de cilantro enteras o molidas en cualquier supermercado, también en tiendas de alimentación oriental, hindú y árabe, ya que en sus cocinas se utiliza mucho. En polvo es muy versátil y permite su incorporación preferiblemente a platos salados de cuchara, salteados, asados y preparaciones a la plancha. En semilla entera se puede añadir a los caldos y jugos de los platos que vayamos a hornear, se pueden tostar y agregar a platos de seitán, por ejemplo. Se pueden machacar antes de usar o moler en casa con un molinillo de café. En polvo dan muy buen sabor a albóndigas, hamburguesas y salchichas veganas caseras.

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2 comentarios

Elena A. 28 octubre, 2012 at 13:36

Una muy buena alternativa para dar gusto a las comidas,la pondrè en practica a partir de mañana.Gracias por la informaciòn.Elena A.

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angie 12 febrero, 2015 at 18:50

Muy interesante , es de mucha ayuda para mi , ya quiero implementar nuevos hábitos de comida , y esta es una nueva alternativa. Muchas gracias

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