Foto: Harald Walker
1. Pimientos rellenos
Foto: CreatiVegan
Con soja texturizada, especias, pimientos y bechamel (hecha con leche de soja) haces este plato tan fácil y apetitoso. Una vez hidratada la soja texturizada fina se fríe con aceite de oliva y especias, se rellenan los pimientos y se meten al horno.
Receta: pimientos rellenos
Con la misma soja texturizada fina, salsa de soja, pan rallado y especias, hazte unas hamburguesas de soja! Las hamburguesas vegetales comerciales suelen salir bastante caras y no tienen la textura de estas hamburguesas. Te costará muy poco y son muy fáciles.
Receta: Hamburguesas de soja
Foto: La Petita Vegana
Una de las grandes ventajas de la soja texturizada fina es que se hidrata muy rápido y tiene una textura parecida a la carne picada cuando la cocinamos. Por eso es la mejor opción para hacer salsa boloñesa vegana. Tomates, soja texturizada y un buen plato de pasta. Una receta sencilla y sabrosa.
Receta: espirales a la boloñesa
4. Pasta con albóndigas de soja
Foto: El Delantal Verde
Como verás, después de hidratar la soja texturizada, no es pegajosa, pero eso se puede arreglar con harina y algunas especias. Así, puedes formar bolas para después freírlas o cocerlas y servirlas en platos como este, de pasta, o hacer tus propios guisos. Con un poco de práctica te saldrán perfectas. Una de las ventajas de hacerlas tú es que puedes poner los ingredientes que quieras y en las cantidades que quieras ;).
Foto: norwichnuts
¿Y por qué no? Igual que cualquier pizza, pero cubierta con otra capa de masa. Para esta pizza han utilizado brócoli, cebolla, olivas negras, soja texturizada media frita, tomates y queso de soja. Después se añade más queso de soja rallado y al horno 35 minutos. ¡Qué hambre!
Receta: pizza rellena











